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7.000 embarazos adolescentes por año
17% de
las jóvenes no utilizó ningún método
anticonceptivo en su primera relación sexual
Todos los años hay unos 7.000 embarazos
adolescentes en Uruguay.
Uruguay tiene una tasa significativamente alta de
embarazo adolescente: 60 cada 1.000 habitantes. El promedio
mundial es de 49 cada 1.000.
El no uso de anticonceptivos aumentó en la primera relación
sexual, a pesar que las adolescentes conocen esos métodos.
El 17% de las jóvenes embarazadas no utilizó ningún método
anticonceptivo en su primera relación sexual. (Estudio
Equipos Mori - MSP)
El embarazo y la maternidad en
adolescentes, se relacionan estrechamente con los contextos
de pobreza y exclusión, la falta de condiciones para el
ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos y la
ausencia de medidas de protección ante situaciones de
riesgo.
Con gran frecuencia, la embarazada
adolescente fue hija también de madre adolescente.
Una alta proporción de los embarazos
adolescentes no son deseados (entre 35% y 52% en América
Latina y el Caribe) y seguramente esta proporción es mayor
en las menores de 15 años.
Los factores que inciden en la ocurrencia
de embarazos adolescentes muy tempranos son diversos
Entre ellos cabe destacar el inicio cada
vez más temprano de las relaciones sexuales, la creciente
“erotización” y liberación sexual a la que están
permanentemente expuestos los jóvenes, a través de los
medios de comunicación y los entornos sociales.
Además, cabe señalar el particular peso
que tienen las relaciones no consentidas, el abuso sexual y
las agresiones sexuales como factor causal del embarazo en
menores de 15 años.
Las relaciones sexuales en la
adolescencia temprana son frecuentes, tal vez más de lo que
los adultos imaginan.
En las adolescentes muy jóvenes la
decisión de iniciar relaciones sexuales no siempre es una
decisión consciente o libre de ambigüedad, ni una decisión
en la que se evalúen los riesgos y consecuencias
involucrados.
Aunque sean relaciones consentidas o
aceptadas, muchas veces las adolescentes tienen poco control
sobre el evento de la iniciación sexual.
Datos de diferentes países muestran que
entre el 15% y 30% de las adolescentes y jóvenes, usualmente
reporta que su primera relación sexual con penetración fue
forzada.
Esto involucra por lo general a hombres
conocidos, especialmente la propia pareja que presiona para
tener relaciones sexuales con argumentos de rechazo o
abandono, que amenaza o intimida a la mujer para que acceda
a su pedido
Cuanto más joven es la adolescente, mayor
es la probabilidad de iniciación sexual forzada, y ésta
disminuye drásticamente a medida que aumenta la edad de
iniciación.
La edad de iniciación influye en la
vulnerabilidad, frente a situaciones de riesgo reproductivo.
Las
adolescentes muy jóvenes son más vulnerables a
contraer enfermedades de transmisión sexual y VIH
El uso de anticonceptivos en la iniciación, por
ejemplo, aumenta con la edad en la que ocurre, de modo que,
cuanto más temprana es la iniciación sexual mayor es el
riesgo de embarazo, no sólo porque aumenta el tiempo total
que la mujer estará expuesta a embarazarse, sino porque es
menor el porcentaje que adopta conductas preventivas.
Las adolescentes muy jóvenes son más
vulnerables a la contaminación por agentes de enfermedades
de transmisión sexual y al VIH, durante el coito, por no
haber completado el desarrollo evolutivo del epitelio
protector del tracto genital inferior.
Las
mujeres adolescentes embarazadas comparadas con las mujeres
adultas, tienen mayor riesgo de tener consecuencias adversas
en salud, tienen menos probabilidades de terminar el ciclo
educativo, más riesgo de empleo informal y de pobreza, y sus
niños sufren más riesgos de la salud.

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