Organizado por LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, y en el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, 163 mujeres se reunieron para celebrar la vida y con la premisa de: ¡No más violencia de género!

Y que quede claro, esto para nada es una cuestión de feminismo, por el contrario, fue una muestra más de la necesidad de tener un espacio para el disfrute, la diversión, para ser nosotras misma, sin presiones, para sentirnos libres, iguales y para levantar bien alto la voz, de que juntas sin importar ideas políticas, religiosas, etnias, niveles sociales, ni económico, juntas podremos construir un mundo más justo y equitativo.

Trabajadoras, luchadoras, emprendedoras, aguerridas, sensibles, así somos: las mujeres el Oeste!!!!

El evento tuvo lugar en las coquetas instalaciones de Granja San Francisco el pasado 22 de marzo, y realmente superó todas nuestras expectativas.

En principio, la idea fue organizar una salida con amigas, luego pensamos, porqué no invitar a todas las mujeres que de una manera u otra, forman parte de mi vida y de LA PRENSA. Comenzamos a invitar a todas quienes estaban en nuestro contacto telefónico, (no quisimos hacerlo público en esta oportunidad, por falta de tiempo).

Así se fueron sumando estas queridas mujeres, -y damos gracias también a nuestro trabajo, el de la comunicación, que tanto nos gratifica y nos dan la posibilidad de conocer a tanta gente- entre ellas, también nos acerca a mujeres maravillosas, de toda índole, clientas, trabajadoras sociales, públicas, profesionales, integrantes de infinidad de organizaciones de las más variadas, amas de casa, vecinas del barrio, en fin, simplemente mujeres. Con la gran mayoría nunca tenemos tiempo para hablar de las cosas que nos unen, nos ocupan y preocupa, lo que nos duele, lo que nos hace felices, de amores y desamores, de encuentros y desencuentros, de los hijos, la familia, en fin… de la vida misma.

Así surge la idea de juntarnos nada más y nada menos, qué por el mero hecho de pasar un rato juntas hablando de "bueyes perdidos", y de celebrar la vida, nuestra propia vida.

Sin duda esta percepción que tenemos sobre la necesidad de juntarnos, es mutua, pues la respuesta fue formidable, en sólo 12 días organizamos un evento en la que participaron 163 mujeres la mayoría del oeste, o que trabajan en esta zona, pero también se sumaron muchas más, de diferentes puntos de la ciudad.

A todas y cada una de presentes gracias, simplemente gracias, por sumarse a la propuesta y por hacer de esa, una noche maravillosa.

Los elogios, las felicitaciones y el reclamo de que estos encuentros se repitan, fueron constantes durante toda la jornada y los días siguientes, ello, me llenan de alegría, felicidad, y acarician mi alma. Juntarlas fue una quijotada. Cosechamos una idea y la tierra fértil, dio abundantes frutos.