Le pesa de alguna manera no haber terminado los estudios?

Hay momentos en la vida en que se te bifurcan los caminos, yo podría haber terminado sin drama, pero entonces mi vida hubiera sido otra, y una elige.

¿Y esa decisión fue acertada?

Con el diario del lunes, podés pensar mil cosas. Después viene la pregunta, ¿si lo volvería a hacer? No sé, en las circunstancias aquellas a la edad que tenía, no me arrepiento de haber tomado la decisión.

¿Y la decisión de no tener hijos?

Yo tuve un período de mi vida de militancia clandestina, y en ese período hubo compañeras que optaron por tener hijos y otras que optamos por no tener. A mí me parecía que era una limitante, porque yo había decidido dedicar toda mi vida a eso, Después… tuve 1000 años presa y después cuando salí no vinieron, así que a mi es una cosa que no me trauma. Yo fui tomando libremente decisiones en la vida y nunca tomé una decisión drástica de ésto sí, ésto no; sino que según las circunstancias fui haciendo. No sé ni por qué me preguntan ésto, es una cosa que me llama la atención. Para mí no es una preocupación.

Un libro, que tenga de cabecera.

Tengo varios libros de cabecera, hay un autor latinoamericano que me parece maravilloso que es Alejo Carpentier, lo he leído 1000 veces; al que le gusta el idioma español tiene que leerlo. Pero también hay otros autores con los que disfruto, y si venimos a la literatura nacional, yo me siento muy afín con Benedetti. Probablemente sea con el autor que me siento más afín, pero, a mí me gusta también el rubro cuentos, yo admiro los cuentistas, porque tienen esa capacidad de síntesis.

He leído mucho a Javier de Viana, a Quiroga, a Morosoli, me gustan esos cuentistas, pero yo no tengo, no sé exactamente, qué quiere decir un libro de cabecera. Según la etapa de la vida he tenido distintos intereses, así como siendo muy joven me metí con la novela histórica, que fue la forma de acceder y descubrir en profundidad la historia.

En un momento dado descubrí las matemáticas, yo por ejemplo estando presa estudié mucha matemática, que a otra gente no le gusta, pero después en otra etapa de mi vida me dediqué a arquitectura, de hecho tengo todos esos estantes, esa parte de la biblioteca son libros de arquitectura, que yo leo, también hay revistas de la construcción y me interesa saber los materiales. ¿Si voy a construir algo?, No, ni una casilla de perro, pero me interesa el tema, me compenetro, me gusta seguirlo, entonces no puedo decir que tengo un libro de cabecera.

¿Tampoco un libro que diga, éste me marcó?

Deben haber habido libros que me hayan marcado, no tengo una respuesta automática para eso. Me marcó la lectura, eso sí, soy muy lectora, agradezco a un par de tíos míos que fueron los que me incitaron a eso. Recuerdo una tía, que siendo bien chica, cuando íbamos a la casa de ella todos los jueves, tenía la paciencia de leernos los libros de Salgary, y a un tío que siendo yo ya más grande, de la enorme biblioteca que tenía nos prestaba libros para leer, y nos guiaba en la lectura.

Yo me crié leyendo, por eso a mi me gusta tanto la lectura, eran otros tiempos; no es el mundo de hoy, en donde el acceso a la información y el conocimiento tienen otra cantidad de plataformas, a mí me cuesta leer un libro en Internet, pero reconozco que no pertenezco a esa parte de la cultura. Yo utilizo las redes sólo lo justo, para el trabajo, nada más.

Una comida preferida

Como yo soy uruguaya, que voy a contestar, la clásica, que me gusta el asado Pero me gusta el asado de tira, no algunas innovaciones que hay. También el cordero asado y la carne de oveja me gusta, por momentos más que la de vaca; porque toda mi vida, mi abuela que vivía en Florida nos mandaba, en lo que se llamaba las encomiendas, que venían por tren, de carne de oveja. En mi casa se comió mucho, y son esos sabores que uno tiene asociados a épocas lindas de la vida.

En su niñez, ¿fue feliz?

Yo creo que sí, que fui feliz. En realidad definir qué es la felicidad es una cosa muy difícil, es entrar en un terreno filosófico. Creo que tuve bastante libertad, yo nací en 1944, antes que terminara la segunda guerra, y para lo que eran los prejuicios de la sociedad de la época, fui muy libre, pude decir lo que estudiaba, elegía mis amigos, mis amigas, es decir no tuve restricciones, entonces creo que la libertad y la felicidad son dos cosas que van de la mano.

Hice lo que quise, -si querés te lo resumo así-y algunas cosas me salieron bien y otras me salieron como a todos.

¿Y hoy, es feliz?

Yo creo que soy feliz en el sentido de que, hago y vivo como quiero, tengo mi familia, y me dedico a una causa política porque quiero.

¿Qué es en su vida Pepe?

Un compañero de camino.

¿Lo del casamiento por qué surge?

No sé, a él se le ocurrió generar esa formalidad. En realidad me enteré por la televisión, porque estaba en un programa de Omar Gutiérrez y le anunció que se casaba. Para mí la esencia de la familia o de la pareja, es una cosa mucho más profunda que un papel. Yo no es que hable despectivamente de los papeles, me han criticado por ésto, lo que pasa que yo puedo tener un documento, de cualquier cosa, y no tener el contenido del asunto, me puedo casar en la Iglesia Matriz con toda la pompa de un casamiento, vestido de fiesta, invitaciones, y a los dos meses estar en una situación de desconvivencia.

¿Qué fue para usted ser la compañera, la esposa de Mujica, durante su presidencia?

Una limitación a mi libertad, en el sentido que había días en que la privacidad en mi propia casa, se veía colapsada.

Con tanta actividad política, ¿cómo se organiza para hacer las cosas de casa?

Nunca en mi vida tuve conflicto con esas cosas, porque uno tiene que organizarse, para atender su vida y su casa. Yo tengo una familia muy pequeña, pero en otras épocas vivía en una familia más grande, porque éramos siete hermanos, la cuestión es organizar ese ámbito de modo que funcione.

Yo a veces los sábados de mañana los utilizo para hacer determinadas cosas acá adentro para la semana. Hemos optado por tener una casa pequeña, porque nos es práctica. Yo que gano teniendo una sala aparte con sillones, con funda; no, no preciso, yo simplifico la vida, no me ato, y como no me ato, soy más feliz.

¿Qué significa la chacra para usted?

Llegamos aquí a la salida de la dictadura, al año de haber salido en libertad, para realizar un proyecto de vida. Hace más de 30 que estamos y puedo decir con propiedad, que siento que soy parte de este barrio.

En mi etapa anterior de vida, yo fui muy trashumante, porque mi familia se mudó 1000 veces de lugar y después yo estuve en la clandestinidad. Esta ha sido la etapa de mi vida con mayor estabilidad, por eso en este lugar, salvo que suceda algo muy catastrófico, terminaré mis días.

Este es el barrio que nos acogió, los vecinos siempre fueron gente muy respetuosa, muy fraterna, amistosa, hay solidaridad todavía en esta zona y hemos hecho un montón de amistades nuevas. Ya somos parte de este barrio, y esa es la razón por la cual le queremos legar esa escuela que estamos construyendo, porque no había una escuela con orientación agraria en esta zona y pensamos que ésto era lo mejor.

¿Tiene un sueño?

Sueños tengo todo el tiempo, porque si tú no tienes sueños o utopías, tú no puedes vivir. Algunas las realizaré, otras no.

Tengo grandes sueños que son los que comparto con mis compañeros de lucha, el de poder ver algún día, una sociedad más igualitaria. También tengo pequeños sueños personales, como construir algunas cosas que me dan gran satisfacción.

¿Qué cosas o proyectos le quedan pendiente desde el ámbito personal?

Yo hago cosas todo el tiempo, capaz que no tengo la posibilidad, por las responsabilidades que tengo, de dedicarle todo el tiempo que quiero. Una de esas cosas por ejemplo, es la escuela de oficios agrarios, que está muy avanzado, pero que aún falta cosas. Nosotros formamos una fundación para que esta escuela que está acá enfrente de casa pudiera concretarse, y ahora vamos por más, queremos dejarle en otra parte de la chacra, algún emprendimiento para que la fundación tenga una fuente de recursos.

Se lo he planteado a Pepe, y él está de acuerdo, con plantar un cuadro con Robles, para que genere recursos.

¿Por qué el roble? Porque es una madera fina, noble y si bien hay que esperarlo porque lleva su tiempo de crecer y poder cortarlo, augura una buena entrada para la Escuela Agraria.

¿Cuál son esas pequeñas cosas que la reconfortan?

Por ejemplo mis plantas. Me gustaría poder dedicarle más tiempo. Tengo una colección de tunitas que están todas desparramadas por ahí, es una planta que me gusta mucho, dan unas flores muy coloridas, incluso una que ahora medio se me agotó, daba una flor que duraba un día, y tenía un perfume maravilloso. Viste allí en el frente, qué lindo está el jazmín paraguayo, de noche salís y hay un perfume en el patio maravilloso, Esas son mis pequeñas cosas, mi pequeño mundo, algo que para muchos no es nada, pero para mí es muy importante,

¿Alguna otra reflexión?

Sí, el mundo de las relaciones humanas; la vida me dio la oportunidad de hacer muchos amigos. El otro día fuimos al Fortín de Santa Rosa, al cumpleaños de un amigo de 97 años que es el profesor Daniel Bidart, es un hombre maravilloso y tiene esa lucidez espléndida. Fue la vida la que me dio la oportunidad, de conocerlo y de poder entrar en el círculo de su amistad, entonces eso para mí son las cosas más valiosas, y que cultivo. Mi sueño es que esas cosas no se me pierdan, al contrario, se agranden.