Los primeros días del mes en la Comisión de Fomento Los Bulevares y en la de Sarandí, se exhibió la obra de teatro "El accidente", del autor Fernando Gilmet.

En el marco de llevar a los barrios distintos espectáculos culturales que son promovidos por el Programa Esquinas de la IM, los vecinos pudieron disfrutar de una excelente obra teatral, que toca un tema tan sensible como los niños desaparecidos en dictadura.

En forma magistral Gloria Demasi, Fernando Amaral, Soledad Gilmet, Elena Brancatti y Filomena Gentile interpretan el drama que cuenta el reencuentro de dos hermanos, María y Luis (interpretados por Soledad Gilmet y Fernando Amaral), que desencadena una sucesión de recuerdos, confidencias y muchas preguntas sobre el contenido de una caja secreta, el recorte de un viejo periódico o un día de la infancia marcado para siempre en la memoria. Algunas respuestas les aguardan, como las piezas de un puzzle inacabado, en el testimonio de una mujer desconocida, en una partida de nacimiento fraudulenta y especialmente en la voz incansable de una abuela que guarda como un tesoro la fotografía en blanco y negro de su única nieta.

Seguramente faltó más difusión, para que más vecinos pudieran haber presenciado una obra con muy buen guión y grandes actores; que se exhibió en la zona oeste y en forma gratuita. Los que asistieron se fueron muy contentos y a la vez, movilizados por este drama.

Una vez finalizada la misma LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, dialogó con el autor y director de "El accidente", Fernando Gilmet, un uruguayo que hace 40 años reside en España, pero que se hace el tiempo para seguir derramando el arte, en su país natal.

¿Cuéntenos cómo es eso de vivir en España y seguir vinculado a Uruguay?

Soy uruguayo pero hace 40 años que vivo en Madrid, pero siempre he seguido vinculado con Uruguay y desde el momento que retornó la democracia, retomé contacto con mi país.

He venido a dirigir algunas cosas, mi intención es seguir en contacto con el teatro aquí en Uruguay. Además aquí tengo a mi hija.

¿Cuánto hace que escribió esta obra que se acaba de representar?

Escribí esta obra hace unos tres o cuatro años y el año pasado por fin, pudimos hacerla. Pude dirigir con un elenco formidable, Gloria, que hace la abuela, con muchos años en la Comedia Nacional, Elena Brancati, Filomena, Fernando Amaral y mi hija Soledad Gilmet.

¿Escribir esta obra, debe haber algo muy especial también?

Sin duda. Evidentemente de los terribles años de la dictadura es muy difícil establecer categorías, de más o menos grave; hubo gente que ha muerto, gente torturada, pero éste, el tema de los niños robados, es un crimen que se perpetúa en el tiempo. Esto no ha terminado, porque todavía hay abuelas esperando a sus nietos, entonces me parece que esa vigencia nos tiene a todos que llamar la atención; todos tenemos que seguir insistiendo para qué, como dice la abuela en un momento, se de vuelta hasta el último terrón, hasta encontrar a esos hijos desaparecidos y hay que encontrar a esos nietos, a los cuales les robaron su identidad.

Desde el personaje de María, se da cuenta de lo que ocurre de una manera casi fortuita, cuando acompaña a su madre al médico y se da cuenta que la misma no podía haberla tenido, porque hacía más de 40 años la habían operado y anulado su capacidad reproductora. Eso fue una de las cosas que me motivó a escribir. Le recuerdo que esta obra está basada en una historia real.

Es una obra en la que el espectador se queda pensando. ¿Ese fue el objetivo verdad?

Sí, he tratado de que el espectador tenga que trabajar un poquito, no darlo todo masticado, que el espectador tenga que pensar, y encajando las piezas como si fuera un puzzle, y afortunadamente está funcionando.

La obra estuvo en el teatro y viene recorriendo diferentes barrios, ¿cómo ve esa experiencia?

La obra la estrenamos el año pasado en setiembre, en el auditorio Adela Reta y nos fue bien. Pero nos gusta muchísimo hacerla cerquita de la gente, con un público que no es el público habitual del teatro, y que la ve también en forma diferente.

Esto de llevar el teatro a los barrios, es una excelente idea del Programa de Fortalecimiento de las Artes de la IM, quienes mediante un concurso seleccionan las obras a exhibir y luego a través del Programa Esquinas de la Cultura se plasman en distintas zonas.

La experiencia de exponer en los barrios es preciosa, porque es gente que no tiene la costumbre de ver obras o las posibilidades de acercarse a un teatro en el centro.

El espectador está muy cerca y realmente para nosotros, y para los actores es una experiencia formidable.

¿Cómo es dirigir a su hija en el teatro?

Es maravilloso, estoy orgulloso de ella, es muy buena actriz e hija.

En pocas horas parte nuevamente a Madrid, ¿hay perspectivas de volver próximamente a disfrutar de alguna otra obra suya?

Estoy con muchos proyectos. Allá he trabajado en cine y en televisión, tengo más obras escritas y hay algunas con la posibilidad de hacer allá, y espero seguir haciendo teatro aquí.