Hace pocos días nos enteramos, que una linda "banda" de la vieja guardia, se reúne todos los días de 15 a 18 horas, en la zapatería de Juan, allí en Luis Batlle Berres pegado a la estación de servicio.

Entre mate y mate, y en un curioso entorno, entre medias suelas y taco, estos vecinos de Paso de la Arena, quienes ya peinan muchas canas, recuerdan historias, amigos que ya no están; hablan de sus experiencias, de un pasado que dejó gratos momentos y otros a que no tanto, de una vida diferente, apacible, que los remonta al siglo pasado; ni mejor, ni peor, simplemente diferente.

Como tantas veces entro presurosa a la zapatería a dejar, mi calzado para arreglar, y me encuentro a Enrique Fortes, Antonio Pereira, Dionisio Rodríguez y Juan Tous, conversando. Me preguntan: ¿Cuándo sale el diario? Y respondo, la semana próxima.

"Ya estamos pensando que poner para la próxima edición", me dice Juan. ¿Cómo?, respondo. "Sí, es que acá nos reunimos para contarle a Guerrini, nuestras anécdotas y recuerdos para armar la historia, del Rescate de la Memoria". ¡Qué lindo escribe "El Ro", que lindas historias quedan! dice Juan Tous, el zapatero de Paso de la Arena.

Dionisio y Enrique también intervienen entusiastas y dicen, "hay tanto para contar", "si habrá", asegura Antonio, que con un poco de timidez, se suma a la conversación.

Y casi sin darme cuenta yo también me enrosco en el pasado, y comienzan los recuerdos… Ahora que estamos Carnaval, podíamos rememora aquellos corso y bailes de mascaritas en el Club Paso de la Arena, ¿se acuerdan? Les pregunto al grupete.

"Te acordas" dice presuroso Dionisio, "a mí una vez me dieron la captura, vine al corso disfrazado completamente, solo dejaba al descubierto mi boca y nariz y aún así me dijeron, che Dionisio, ¿sos vos? Qué tiempos aquellos. Cuánto nos divertíamos, y con poco.

"Nos disfrazábamos con lo que encontrábamos en casa, sólo era cosa de usar la imaginación" agrega Enrique.

A partir de ahí ya todos hablábamos al mismo tiempo, recordando historias de los corsos por el Barrio Obrero, el Teatro de Barrio y los bailes de carnaval, las tardes de cine, el radioteatro de Julio César Armi, en el Club Paso de la Arena…. Y bueno… mucho más, que quedará para nuevas notas.

Ya quedó el compromiso de volver a reunirnos una tarde de éstas en la zapatería, que para mí, a partir de ahora, es otro de los centro de referencia para plasmar la historia de nuestra zona.

Faltaron en esta oportunidad los parroquianos Carlos Otero y "Tito" López, otros de los habitué, que, por encontrarse de vacaciones, no asistieron a la casi obligada cita de "La Zapatería de Juan". Ya nos encontraremos todos nuevamente.

Gracias a todos, por la generosidad de compartir sus vivencias y recuerdos, para que a través de LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, queden plasmados y perduren el tiempo.

La generosidad de la gente

Me siento feliz de haber elegido éste camino de la comunicación, de hacer del periódico, más que mi trabajo, mi gran pasión desde hace ya, casi 24 años. Pero por sobre todas las cosas, siento una inmensa gratitud hacia nuestros lectores, a la gente que nos proporciona información y comparte generosamente sus experiencias, sus vida e historias.

A los avisadores, a los colaboradores, a Marcelo, Carmen, Rómulo, Gerardo y Fernando y a toda esa gente que a diario nos alientan, nos impulsan y acarician el alma con palabras positivas, simplemente gracias. Lo mejores augurios para ustedes en este nuevo año. Que el 2018 nos siga encontrando juntos, transitando el camino de la comunicación.