Las inexorables 365 vueltas al sol nos indican que estamos próximos a un nuevo año.

Mucha agua ha corrido bajo el puente, vientos huracanados han hecho de nuestro país y del mundo entero, días difíciles, días de consternación y mucho dolor antes hechos violentos, provocados de gente sin raciocinio.

En el espectro político hubo cambios profundos y se han suscitado hechos inéditos, como que por primera vez una mujer asume la titularidad de la Vicepresidencia de la República en Uruguay.

Se está viviendo una campaña política cuando aún faltan dos años para las próximas elecciones nacionales, -no recuerdo que se comenzara con tanta antelación- y con este fervor.

Como suelen decir quienes más saben de tecnología, "Las redes sociales llegaron para quedarse", pero en estos últimos tiempos están siendo muy nocivas y destructivas. La gente suele ser quejosa, muy negativa, demanda y reclama, muchas veces, sin conocimiento del tema o razón. Todos somos opinólogos y hablamos de cosas que ni siquiera tenemos conocimientos. Desde el anonimato también se han cometido delitos de los más variados.

Pero por suerte y tal como suele ser la vida misma, también han pasado cosas positivas, sólo que esas no suelen ser tan promocionadas y parece ser que pasan inadvertidas. Cada uno de nosotros tendremos que sentarnos a reflexionar y agradecer todo lo bueno que vimos este año que dejamos atrás a nivel social, laboral y personal.

Por todo lo bueno que vendrá, porque una sociedad mejor, es posible, por los sueños que perseguimos; cuando las agujas del reloj nos indiquen que llegan las 12, levantaremos las copas para brindar por y con usted, amigo lector.